Un buen tiempo para cada uno

El equipo de Montero jugó una buena primera etapa pero aflojó en el complemento. 

Teo jugó uno de sus peores partidos desde que está en Central (Foto: Maxi Failla).

Tanto la gente como los jugadores querían la victoria y de una vez por todas cortar con la mala racha de 20 años sin victorias en el Monumental. El equipo venía muy bien y ésta parecía una buena chance para lograr ese triunfo tan esperado. Rapallini y compañía se encargaron de ayudar a River a que no le venzan su valla en la primera parte: Cobraron dos offsides inexistentes.

El 29 canaya tuvo un nivel mucho más bajo del que venía mostrando. Llamativamente erró la mayoría de los pases y casi todas sus intervenciones quedaron en poder de los de la banda roja. Tuvo una chance de gol en la que enganchó y definió sin potencia ni colocación.

Javier Pinola fue la figura del partido. El defensor le ganó todos los duelos a la figura de River Lucas Alario. Además tuvo la entereza de salir jugando cada vez que su equipo lo necesitó y erró solo un pase de los tantos que dió. Jorge Sampaoli estuvo viendo el partido desde un palco. Creemos que esta actuación del 25 no le sorprendió, pero tampoco debe dejarla pasar como una buena más.

Otro de los buenos auriazules fue el 5: Damián Musto. El ex Olimpo se adueñó de la mitad de la cancha. Supo contener la pelota para los suyos y quitarsela a los otros. No se excedió en las infracciones ni en las protestas. Jugó al fútbol.

Montero sacó a Colman a los 14′ de la segunda parte e ingresó Mauricio Martínez. Desde ese cambio, Central se quedó sin generación de juego. No es que esa función solo dependa de Gustavo Colman, pero sumado al flojo partido de Teo y Carrizo, el ’20’ era quien más proponía y creaba juego. A Lovera lo puso faltando 15 minutos y el jóven formoseño pudo hacer poco y nada.

Gutiérrez es un jugador diferente, lo ha demostrado aquí y en cada club que jugó. Pero hoy fue un partido aparte, contra un club que le dio mucho a él, y no se sabe si fue casualidad o causalidad, que el colombiano haya jugado un partido con tan bajo rendimiento. Paolo Montero falló en no ver esa realidad, y lo cambió por Herrera faltando tres minutos de juego.

A pesar de que los 3 puntos no vienen a Rosario, se sacó un empate en un terreno históricamente difícil y en un buen presente del equipo de Gallardo. Manifestado por el entrenador de Rosario Central, el objetivo planeado para los suyos es la clasificación a la Copa Sudamericana, a la que hoy se está clasificando en la última posición.