Quiero que cumplas cien años más

128 años. Le pusimos apellido a la ciudad. Rosario, Central. En el mundo nos conocen, no somos Central, somos Rosario y lo dicen todos. No necesitamos de autobombo ni banderas para imponerlo, nuestra gente y nuestra forma de ser/vivir se encargaron de poner al Club Atlético Rosario Central en un lugar de privilegio del fútbol.

“Y que tengan una banda como la de la kadé” reza uno de nuestros cánticos, ayer la gente volvió a tomar las calles rosarinas y en un auténtico despliegue de color y fuegos de artificios coparon el sitio de la Sede Fundacional, aquella Sede en donde un puñado de laburantes del ferrocarril le dieron vida a esta pasión. Hoy somos nosotros quienes tenemos la historia en nuestras espaldas y quienes detentamos la responsabilidad de seguir engrandeciendo a Central. Cada uno desde el lugar que le toca, desde el lugar que puede.

Primer campeón profesional de la ciudad, del interior, tanto local como internacionalmente. Reconocido alrededor del mundo por la pasión que brotan desde la tribuna, y aunque muchos lo nieguen, el causal de varios jugadores rivales asustados que han “desaparecido” en el verde césped.

Escribir más líneas serían insuficientes, no se puede abarcar el fenómeno cultural, deportivo, sociológico, antropológico, político, histórico que supone el emblema Rosario Central. El canalla demuestra día a día de lo que está hecho, no olvida sus orígenes ferroviarios y, el pueblo laburante sigue siendo canalla. Salud muchachos, brinden en familia por el nuestro.

Quiero que cumplas cien años más.

QUE SIEMPRE BRILLE EL SÍMBOLO TRIUNFAL.