Puntero y de receso

Rosario Central le ganó por la mínima diferencia a un pobre Sarmiento de Junín que vino al Gigante de Arroyito a buscar un empate. Los de Coudet mostraron minutos de buen juego y pudieron haber ampliado la diferencia.

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Aunque por la mínima, los locales fueron ampliamente superiores a los visitantes. Estuvieron siempre en busca de la victoria tratando de generar jugadas de gol y concentrados abajo, mientras los de blanco defendían y atacaban como podían.

No fue del todo buena la producción de Central. En el medio del partido tuvo una baja de rendimiento que fue preocupante. Con poco Sarmiento estuvo muy cerca del empate después de una mala salida del Melli García en un centro desde el costado.

Los canayas tuvieron tres muy claras, dos en los pies de Herrera y la otra el travesaño le dijo que no a Cervi. Dos de estas tres oportunidades nacieron de los pies de Walter Montoya, que ingresó en el entretiempo por Gustavo Colman. Fue el mejor partido del número 8, y el peor del 20, que erró muchos pases.

El rendimiento de los jugadores de generación, como lo son Colman, Lo Celso y Cervi, está muy ligado a la calidad y agresividad que contengan los pases que hacen. Valga la redundancia que no es lo mismo devolverla atrás que embocar pases de asistencia, verticales o tajantes. Colman, además de estar muy impreciso fue muy poco agresivo, por eso el Chacho lo dejó afuera para el segundo.

Herrera tuvo un partido en que estuvo muy peleado con el arco y lejos del buen rendimiento que supo mostrar en cotejos anteriores. Ruben fue eficaz, tuvo una y no perdonó, la mandó a guardar. Y la metió cuando Lo Celso lo habilitó. Esa diagonal de desmarque ya fue protagonista de varios partidos, sale casi siempre de los pies de Giovani, pero supo salir de los de Cervi y hasta de los del 9.

El mejor de la defensa fue otra vez Pablo Álvarez. Muy firme, rápido, ganó de arriba y tuvo proyección y criterio en ataque. Además de la calidad técnica logra un aura de actitud contagiosa que contagia. Pinola está aprobado, pero lejos de sus grandes producciones que quedaron atrás luego de la noticia de que fue citado a la Selección Argentina.

La figura del partido fue Musto. Fue como siempre el patrón del medio, el jefe de todos, el segundo capitán. Cada vez se anima más a subir con pelota dominada. A veces en velocidad o a veces mete la pausa, si es necesario o si ve a alguno que se está escapando, trata de poner una bocha en profundidad. Completa y correcta tarea del 5.

Con Larrondo y Fernández lesionados, Chacho puso adentro a lo mejor que tiene. El equipo está muy bien, puntero en el torneo y a un paso de superar la fase de grupos de la Copa Libertadores. Sin embargo es un grupo que está en crecimiento constante, todavía no maduró del todo, por eso no tiene un par de puntos más.

Por: Franco Vidal