Hay tarea para mañana

La consigna de Rosario Central es ganar para que las cosas no se compliquen demasiado. Chacho va a poner toda la carne en el asador, sin arriesgar a Larrondo, que volvería ante Patronato.

asdasd

El empate contra Banfield hizo ruido pero no fue tan terrible. Central sigue ahí arriba de todos y quedan diez fechas en el torneo local. Pero mañana es distinto, hay que ganar si o si para que siga reinando la comodidad en Central y en sus alrededores.

El próximo rival parece ser el equipo más débil del grupo, pero en el fútbol a los partidos hay que ganarlos adentro del rectángulo de juego y en 90 minutos. Antes de empezar este grupo nadie imaginó que el Canaya iba a estar último en la zona. La fe y la expectativa de todos son muy grandes, pero el certamen por ahora arrojó poca suerte y demostró ser más difícil de lo esperado.

Además de la estadística citada por un periodista que fastidió a Coudet en la última conferencia de prensa (de los últimos cinco partidos Central ganó uno), se puede decir que hace sólo dos partidos que su equipo no gana. Pero parece una eternidad, porque los canayas se acostumbraron a triunfar.

Coudet saltó a la defensiva diciendo que van primeros en el torneo y que están jugando copa, dos argumentos válidos y verdaderos, pero eso no quiere decir que no haya errores. Son torneos en curso, se irán haciendo críticas y destacando virtudes partido a partido. Tiene errores y aciertos como todos los directores técnicos del fútbol y hay cosas que corregir.

Montoya debe tanto fútbol como la cantidad de minutos que jugó. No tiene un partido de rendimiento aceptable desde el primero ante Godoy Cruz. Sin embargo formó parte de los últimos equipos titulares y después en el segundo tiempo fue un cambio cantado. Mañana va Colman en su lugar.

Otra de las cosas negativas que se pueden destacar, y no con el diario del lunes, es que Central regala los primeros tiempos. Dejando de lado el último partido, Chacho demostró acertar casi siempre con las modificaciones en el complemento. Pero si siempre arregla los partidos con los cambios, quiere decir que las lecturas previas que hace son desacertadas.

Lo del chaqueño número 8 y el tema de los primeros tiempos, son los problemas que a grandes rasgos más salen a la luz. Después hay otros detalles no tan determinantes en los resultados. Pero para mañana no hay lugar para fallar. A la Copa Libertadores la juegan equipos peligrosos, que cuando te pescan en falta no te perdonan, como lo hicieron Nacional y Palmeiras con Central.

Si mañana Central logra irse al entretiempo con una victoria, en el segundo tiempo podrá mandar al banco a sus piezas más valiosas y/o cansadas para el encuentro ante Patronato del día domingo. Herrera está por encima en rendimiento que Delgado, de físico cansado y lento para superar a los rivales.

Central saldrá a la cancha con: Sosa; Salazar, Donatti, Pinola, Alvarez; Musto; Colman, Lo Celso y Cervi; Herrera y Ruben. Los jugadores que estarán delante del 5 son todos de características ofensivas. La insistencia con Montoya pasa por el lado que es un 8 puro, de ida y vuelta, y no hay que olvidar la falta de José Luis Fernández, quien también “hace la banda” pero con una buena performance.

Cervi y Colman son volantes creativos que pueden defender teniendo la posesión del balón, y corriendo para atrás cuando la tenga River. La Libertadores le cantó jaque a Chacho, y el decidió poner a quienes mejor rindieron hasta ahora.

 

Por: Franco Vidal.