Falto de actitud pero le bastó con aptitud

Recordaba, durante el partido, el análisis de Claudio Giglioni tras el partido que Rosario Central caía derrotado ante Patronato por el campeonato local. En el mismo, el periodista de LT3 hacía una separación entre las palabras “actitud” y “aptitud”, destacando la actitud que había tenido el Canalla para ir en busca de revertir el marcador hasta el último minuto pero la falta de aptitud tanto física como técnica para poder superar a su rival.

Por la Copa Libertadores Central se enfrentó en Montevideo a River Plate de Uruguay, un conjunto modesto del país vecino que debía ganar para seguir con chances en la competición más importante del continente americano. Previo al partido, me preguntaba si el equipo dirigido por Juan Ramón Carrasco tendría las aptitudes necesarias para molestar al elenco de Eduardo Coudet que en el partido en Arroyito lo había pasado por arriba y goleado 4 a 1.

El desarrollo del partido conforme avanzaban los minutos dejaba a las claras que sí, que el equipo que jugó en Rosario frente a Central nada tenía que ver con este que se estaba presentando en el Centenario y con la obligación de ganar. Presentando un esquema 4-3-3 de arranque el equipo uruguayo ejerció una presión alta y buscó hacerse protagonista del partido, no dejaba salir jugando claro al elenco rosarino que con las ausencias de Giovani Lo Celso y Franco Cervi se veía falto de juego. Las intenciones estaban, la actitud la tenía el equipo de Carrasco que rápidamente, a los once minutos tras una buena jugada colectiva y una conjunción de errores defensivos del canalla le permitieron ponerse en ventaja en el marcador por intermedio de Michel Santos.

Hasta ese gol, era empuje y poco más, hacía lo que podía dentro de sus limitaciones técnicas, pero corriendo y sacrificándose, sabiendo de la importancia del partido. Duró poco la efusividad para la gente de River, ya que le hicieron una falta innecesaria a Rodrigo Battaglia en mitad de cancha, centro de César Delgado, cabezazo goleador de Alejandro Donatti y a cobrar, partido en tablas. La aptitud de Central, para tras una jugada simple y sencilla empatar el partido y otorgarle nuevamente la obligación al local que corrió incesantemente pero  faltaba juego. Extrañamente, las aptitudes que el elenco auriazul había demostrado defensivamente a lo largo del año, con Donatti y Javier Pinola como estandartes, no quedaron a la vista en el Centenario, cada vez que atacaban a Central con algún pelotazo o jugada colectiva era peligro para el arco de Sebastián Sosa, que respondió bien cada vez que fue exigido.

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Los de Coudet parecían fuera de partido, como sin darle importancia al mismo, regularon el físico durante todo el encuentro, no se desgastaron y parecían desganados. Extraña y paradójicamente, en el arranque del complemento, cuando peor jugaba, en una ráfaga y de contra, llegó el segundo gol auriazul. Delgado para Germán Herrera que corrió treinta metros, habilitó a Jonás Aguirre que ingresaba sólo por el otro lado del área, remate y gol, dos a uno se ponía arriba el canalla. Finalizando el partido, nuevamente un contraataque, esta vez encabezado por Walter Montoya, pase para Aguirre, éste para Cervi que definió al segundo palo y llegó el tercer y definitivo gol para Central.

De casualidad se encontró el partido. Rosario Central, demostrando sus aptitudes a la hora de la contra y su capacidad para marcar fácilmente, al revés de lo que le había sucedido contra Palmeiras dónde había dominado todo el partido, marrado varias oportunidades claras pero cayó derrotado.
De haberse enfrentado contra un rival de mayor fuste el elenco de Coudet no la habría sacado tan barata, tuvo la fortuna de enfrentarse a un conjunto que demostró actitud pero que fue muy poco apto para crear juego. Faltaban Lo Celso y Cervi, jugadores claves en el armado de juego, pero el partido que jugó el elenco auriazul pareció tener el carácter de amistoso, jugadores desganados, regulando mucho y dejando la suerte en pocos arrestos ofensivos que al fin resultaron gratos para el Canalla.

Ahora a Central se le viene Sarmiento en Junín, con Ricardo Caruso Lombardi enfrente, el parate por las eliminatorias y después volver a retomar en busca de seguir arriba en el campeonato y concretar la clasificación a la segunda fase de la Copa Libertadores, que aún, no está asegurada.

Por: Nahuel Vila.

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