El orden del cerrojo de Paolo.

Con la llegada del uruguayo a la dirección técnica de Rosario Central se abría el debate entre los hinchas. Qué sistema elegirá Montero? Se viene el famoso Catenaccio auriazul?. Lo cierto es que, para el pesar de algunos, la idea de Montero poco tiene que ver con la acumulación de hombres en la línea defensiva; pero eso no quiere decir que no se priorice esa faceta.

Quedó en claro que la defensa fue el punto más flojo del Central del año pasado, ni hablar de los bajos rendimientos de algunos jugadores. Sin embargo la raíz del problema no estaba en la defensa, o al menos, no exclusivamente. El DT comprende que el orden es lo más importante para consolidar al Central 2017 que buscara, en este segundo semestre, lograr la mayor cantidad de puntos posibles para cumplir algún objetivo. El dibujo táctico parece cantado, en los amistosos viene probando atrás con una línea de cuatro defensores con dos marcadores de puntas y dos zagueros centrales que como característica primordial deberán ser veloces para posicionarse cerca de la mitad del campo, anticiparse a sus rivales e imponerse en el juego físico.

En el mediocampo encontramos un claro volante tapón que servirá de equilibrio entre ambas zonas y contribuirá a la labor de los zagueros, el nombre cantado es el de Damián Musto quien parece mandado a hacer para este puesto; los volantes de las bandas deberán tener el despliegue físico necesario para hacer de balanza entre su posición y llegar a posiciones ofensivas, requerirán de un sacrificio personal que los lleve a defender y atacar en rápidas transiciones. En el caso del restante volante no queda del todo claro aún, Gustavo Colman parece más cómodo y más útil en una posición de cinco ofensivo que traslade el balón y sea el creador de juego pero, por otro lado, el juvenil Leonel Rivas es un marcado enganche de ofensividad pura. Habrá que ver si este puesto va mutando de acuerdo al nombre que tenga disponible el entrenador. El joven Maxi Lovera también será una suerte de mezcla porque puede ingresar de volante por derecha, aunque también puede hacerlo de delantero por la banda. Los otros juveniles que vienen trabajando en el plantel son también una alternativa para el DT.

En cuanto a la delantera creo que es todo más sencillo, apuntará a un Marco Ruben constituido como el 9 y referencia y un Teo Gutiérrez más movedizo que sirva de enlace y a su vez sea capaz de crearse sus propias oportunidades. Germán Herrera y Fabián Bordagaray deberán acomodarse a lo que se requiera en el momento de que pisen el verde césped.

En cuanto al cupo del refuerzo que queda disponible de uso, quedará ver la posición que elige Montero para reforzar. En estos momentos se descuenta que será en el mediocampo y algunos nombres dan vueltas en la agenda pero con ninguno se ha materializado una oferta.

La clave que intenta inculcar Paolo Montero es el orden. El orden es vital para el acomodamiento defensivo y una vez conseguido salir a buscar la victoria. Paolo Montero es un zaguero de experiencia internacional, múltiple campeón y con 17 temporadas como futbolista en sus espaldas que ratifican su idea que pretenderá plasmar en su Rosario Central.

El paso del tiempo será vital para que el plantel siga aceitando la idea del DT, además para recuperar a varios jugadores que son indispensables. En los amistosos la cosa ha ido evolucionando, de la derrota 2-1 con Patronato, le siguió el empate en 1 con Talleres. En dos partidos recibía tres goles y con el conjunto cordobés la suerte y la buena actuación de Rodríguez lo evitaron. Con la Universidad Católica también fue empate en 0, el canalla lució mucho más ordenado pero una desatención casi significa un gol en contra pero Alfani lo salvó en la línea. Ya con Unión, la victoria 1-0 aplacó las aguas y marcó la tendencia del orden defensivo. En cuatro partidos recibió tres goles pero en los últimos dos no le marcaron. Ahora tendrá turno el Sábado con Belgrano de Córdoba, un siempre incómodo rival, que servirá de prueba en Arroyo Seco y para darle rodaje al plantel.