Contemplando el panorama

A cinco partidos del final del torneo, Rosario Central está a tres puntos de la cima de su grupo, pero con muchos equipos en el medio. En paralelo se encuentra compitiendo en la Copa Libertadores donde aguarda por un rival en los octavos de final.

123123

 

“Vamos por todo” es el lema que instaló el cuerpo técnico de Chacho al final de la temporada pasada cuando su equipo estaba peleando el torneo y la Copa Argentina. Al comienzo de éste nuevo año, Coudet volvió a darle vida a la frase, haciendo alusión a que iban a pelear los dos torneos de igual manera, sin privilegiar uno sobre otro.

En los comienzos, con las incorporaciones del último mercado de pases, pareció que Central tenía dos jugadores por puesto. Hoy queda de manifiesto en los partidos, que el rendimiento de los titulares está muy por encima de los que entran a suplirlos. Hasta el momento los últimos refuerzos no han dado sus frutos, salvo los tres goles de Herrera.

Al final del partido contra San Lorenzo, Chacho sostuvo que “se notó el cansancio en los jugadores”, pero lo dijo como reclamo al calendario impuesto por la AFA, ya que el Ciclón llegaba con 48 hs más de descanso. Lo cierto es que Central está llegando a un punto en que debe elegir y poner prioridades porque el plantel que parecía largo quedó corto.

Hace ya varios partidos que Central viene en caída. Cayó el rendimiento y con él los resultados. En el torneo, de los últimos tres cotejos sólo pudo cosechar un punto, y así no se puede pelear un campeonato. La punta parece cercana, pero el margen cada vez es más chico. Quedan 15 puntos en juego y da la sensación que para lograr ganar la zona deberá ganar los 5 partidos.

Ahora bien, ¿cómo va a ganarlos? ¿por arte de magia? ¿podrá recuperarse de tal manera? Es muy difícil. ¿Es posible, puede suceder? Si, puede suceder. Otro tema es que hay Copa Libertadores en el medio, una linda complicación. Es linda pero te complica porque te quita jugadores. En ella Central está muy vivo, tanto como los otros 15 equipos, pero probablemente más vivo que en el torneo local.

En el horizonte de esta larga semana está el clásico rosarino, y llega en el momento justo. Llega como bisagra. Si Central lo gana será seguir con vida en el campeonato, será fortaleza de confianza, será orgullo sin fin. Si Central lo pierde se despedirá del torneo y será otro atentado al estado de ánimo de todos: jugadores, cuerpo técnico e hinchas. El empate tampoco sirve como resultado.

Queda mucho por recorrer, pero hay mucho para corregir y mucho para trabajar. La fecha de caducidad del “Vamos por todo” se acerca, entre otras cosas, porque los refuerzos no rindieron, entonces el panorama cambió muchísimo. Un posible fracaso en el torneo solo será sanado por una gran actuación en la Copa Libertadores.

Por: Franco Vidal.