¿Capeando el temporal?

El 25 de septiembre y tras la goleada sufrida ante Banfield en condición de local, escribimos acerca del desafío del hincha auriazul a Paolo Montero. Tal desafío se encarnó en miles de voces coreando el “vamos los pibes”, en clara señal de apoyo a los jugadores de la cantera que ingresaron en ese partido pero también, encarnó el desafío de una hinchada que veía a Rosario Central jugando cada vez peor y para colmo llegaba a los dos dígitos de partidos sin conocer la victoria en la competición local.

“Ahora la marea se está embraveciendo y el DT deberá mostrar su temple como capitán para sortear el pésimo momento y volver a enderezar el timón” fue la oración con la que cerraba el mencionado artículo. El DT jugó fuerte y apostó a un sistema que creía poder contrarrestar el peso ofensivo del rival, para aplacar las ansiedades desfilaron integrantes de la CD para reafirmar a Paolo en su cargo pasase lo que pasase.

La nave canalla se dirigía directo a la zona de la tempestad, pero Montero pudo aplicar su dotes de capitán para torcer el rumbo. El miércoles demostró que Central que puede. Sí, le cuesta pero puede. Además, recibió el apoyo del plantel que se tradujo en una entrega y sacrificio, en un orden táctico que minimizó las fisuras al punto de inmovilizar a su rival. La Comisión Directiva ya lo había refrendado en su cargo y las miles de almas canallas que viajaron a Mendoza también le demostraron el apoyo al equipo y por propiedad transitiva, a él.

Que el árbol no tape el bosque igualmente, el canalla lleva mucho tiempo sin ganar en el torneo local y además no juega bien. Tres puntos sobre doce en juego lo colocan casi al fondo de la tabla. Montero logró mover el timón justo a tiempo, ahora deberá enderezar el rumbo y seguir adelante en la travesía canalla. El domingo tendrá su primera prueba ante San Martín en San Juan, luego será el turno de Argentinos Juniors en el Gigante, irá por Tigre y luego vendrá Atlético Tucumán. También tendrá los cuartos de final de la Copa Argentina ante Godoy Cruz.