Análisis del equipo después de 7 partidos jugados

En esta nota veremos varios aspectos que fue mostrando el equipo y cuerpo técnico.

Paolo Montero   de un día para el otro se quedó sin la columna vertebral que dejó Coudet: Pinola, Musto y Teo. Además, hay que contemplar la lesión de  Camacho, una de las figuras, y la inestabilidad de Ruben que no logra ponerse al 100% por uno u otro motivo.

No obstante, tuvo el tiempo necesario y los refuerzos solicitados para preparar algo mejor que lo que viene mostrando. Pero la práctica demuestra que siete partidos más la pretemporada no le alcanzaron  para encontrarle la vuelta al equipo.

El equipo no juega al contragolpe, no tiene una gran tenencia de pelota ni presión alta. Parece que el DT quiere jugar por el medio con pases filtrados a los delanteros y apostando a la pelota parada. Gil, Colman, Carrizo y Martínez cambian posiciones de un momento a otro para confundir al rival, pero a veces se confunden entre ellos.

El semestre de Montero sigue porque su equipo consiguió la victoria más importante, ante Boca por Copa Argentina, pero sino ya estaría lejos de Rosario. El equipo juega feo, mal, no gana, hizo pocos goles y le convirtieron muchos.

Los que llegaron

Leonardo Gil: Rinde según la precisión de su zurda, lo que más aporta es asistencia. Todavía no logra un buen juego asociado, ni cambios de ritmo que logren profundidad. Le falta mejorar en ataque y también en defensa. Contra Boca se fue expulsado. En los últimos dos encuentros afloró su cualidad principal: la pelota parada. Era una necesidad que tenía el equipo desde hace mucho y el ex Talleres se está haciendo cargo.

Fernando Zampedri: El “Toro” es la incorporación que más reforzó al equipo. Suma 3 goles y una asistencia en 7 partidos disputados con la camiseta Canaya. Aparte de las que convirtió estuvo presente en la mayoría de las jugadas peligrosas que generó el equipo. Como punto negativo podemos remarcar que aún no se ha llegado a entender de la mejor manera con el goleador Marco Ruben, es una deuda que no le asegura la titularidad si todos los delanteros están en aptitud física.

Alfonso Parot: El chileno es uno de los refuerzos con más minutos, llegó a disputar todos los encuentros menos el de Copa Argentina frente a Deportivo Riestra. “Poncho” fue de menor a mayor, dejó algunas dudas en sus primeros partidos (Colon y San Lorenzo), pero mejoró mucho. En el partido frente a Boca fue una de las figuras. La idea de Montero era contratar un lateral que tenga mucha llegada al ataque, y es lo que le falta al ex Católica hoy en día.

Santiago Romero: El “Colo” llegó con la dura tarea de reemplazar a Musto. Sus primeros partidos fueron justamente en esa posición, donde el uruguayo se siente más cómodo. Se lo ve un jugador ordenado y de salida rápida al primer toque. Con el ingreso de Tobio al equipo titular le tocó correrse al sector derecho donde no se lo ve cómodo. Se nota que no es su posición, pero lo disimula con mucho sacrificio.

Fernando Tobio: llegó último y la evaluación de su desempeño se basa en menos cantidad de partidos. Le tocó debutar en la caída por 4-0 ante Banfield y encima tuvo responsabilidad en un gol. Frente a Boca hizo una gran tarea y demostró actitud de líder en la zona baja, algo que necesita Central en ese sector.
Contra San Martín vio la roja por una jugada desafortunada en donde no pudo frenar el recorrido de su pierna. Lleva solo 3 partidos con la camiseta Canaya y según las encuestas de las distintas cuentas de Twitter, a muchos les gustaría verlo jugar al lado de Martinez y no de Leguizamon.

Marcelo Ortiz: llegó para completar el plantel y casi que no tuvo minutos, si lo cruzamos por la calle seguro no lo vamos a reconocer. Tuvo escasos minutos frente a Colón y su ingreso no fue de lo mejor.

Los que estaban.

Dentro de esta nómina vamos a repasar los más destacados del plantel, Ferrari, Martínez y Herrera.

El ‘4’ demostró que los años no le pesan a la hora de pasar al ataque. Además no descuida y hace muy bien la tarea defensiva. Es el capitán del equipo, el que contagia la actitud guerrera y positiva a sus compañeros ,   el primero en hablar con el árbitro y el que sale a dar la cara con los medios de comunicación cuando pierde el equipo.

“Caramelo” es la sorpresa de esta prematura temporada. Iba a comenzar como suplente, pero por falta de jugadores, Montero decidió ponerlo en la defensa como dupla de Leguizamón y rindió como si fuera la posición de toda su vida. Después llegó Tobio y Martínez volvió a la mitad de la cancha, donde también está desempeñándose a la altura de las expectativas.

Cuando toda la esperanza se depositaba en la dupla Ruben-Zampedri, apareció Herrera. Era el tercer delantero para el DT, pero por el sacrificio y la agresividad que demostró en sus ingresos se ganó los aplausos de la gente y la titularidad.

Todo lo contrario, sucede con el “Ruso” Rodriguez, José Leguizamon y Federico Carrizo.

La baja producción de cada uno  es notable. El arquero y el defensor en cuestión comparten la responsabilidad de ser una de las vallas más vencidas. El peor partido del ‘1’ fue el último y el que catapultó al paraguayo fue la derrota ante el ‘Taladro’ por un sinfín de errores en casi todos los goles de la visita.

A Rodríguez se le compró una parte del pase por pedido explícito de Montero. Estuvo presente en los 7 partidos del semestre y solo con Boca por Copa Argentina demostró estar a la altura de Central.
Por su parte, Leguizamón también jugó 7 y tuvo solo dos rescatables. Frente a Boca (como todo el equipo) y frente a Riestra donde convirtió el 2-1 para ganar y clasificar.

No tiene responsabilidad en los goles en contra, pero lo de Federico Carrizo también es grave. Desde el clásico ganado que no volvió a tener un partido de al menos 6 puntos. Su nivel es deplorable, por eso ya no es titular. Pierde la pelota al encarar, hace pases a los rivales, no hace goles, no asiste a sus compañeros y tampoco ayuda a recuperar. Totalmente improductivo.

Los juveniles

Montero les da la espalda. Apostó por refuerzos y no por los jugadores del club y a la hora de hacer cambios tienen prioridad los experimentados, aunque no estén con un buen presente.
Ledesma todavía no atajó, a Alfani ni siquiera lo puso en el peor momento de Leguizamón, Da Campo volvió y tuvo sólo 5 minutos de fútbol frente a Colón, Maxi González algo parecido y Ojeda sigue sin jugar.

Pereyra, Rivas y Lovera son los pibes que mejor andan y más minutos suman. Sin embargo, entraron para decorar las estadísticas y a ninguno le dio la oportunidad de ser titular. Prefirió inventar posiciones para los refuerzos antes que probar a algún juvenil.

Muy poco tiempo también para Palavecino y Coscia, y Protti volvió de su préstamo de Talleres, es goleador de la Copa Santa Fe pero igualmente fue prestado a Chacarita.

Mirando para adelante…

Montero tiene el viento a favor de las fechas de eliminatorias para poder trabajar más sobre el equipo. Desde el cuerpo médico son optimistas y creen que Marco Ruben y Washington Camacho podrán estar presentes en el próximo partido de la Superliga. Todavía hay que esperar un poco más por Jose Luis Fernández.

Con el regreso de los lesionados, el DT tendrá un plantel más completo para elegir los 11 y para sentar en el banco. Además, Camacho es uno de los jugadores que más resultados le dio, Fernández es un jugador que cumple muy bien la función de carrilero por izquierda y Ruben en buen estado es un jugador sin desperdicio.

Párrafo aparte para ‘los pibes’. Tienen que jugar más y tomar más protagonismo como figuras, es muy injusto que ante niveles muy bajos de los habituales titulares no se les dé lugar. Porque son patrimonio del club, jóvenes llenos de futuro que si andan bien pueden engrosar las arcas económicas del club y son los que dan la vida por la camiseta.

Bancar a los más chicos no es ponerlos para que salven las papas ni tirarlos a la cancha cuando los más grandes están derrotados esperando que suene el pitazo final. Bancar a los pibes es ponerlos de arranque o darle una gran parte del segundo tiempo y mantenerlos por un tiempo prudencial a pesar de que rindan por debajo de lo esperado.

Por Charco y @cuffarobruno